Otro engaño. Cuando te espere no viniste a verme, ahora que vienes no me esperes; que llego tarde.
Es el otoño un árbol enraizado en este invierno, son tus besos una fábrica de nostalgias.
El perdón es lo que queda cuando la memoria olvida el olvido y cuando mis labios dejan de buscar tu nombre en otras bocas.
Ya mis zapatos están rotos y gastados; porque como dice el tango, se cuidan solo cuando se anda de rodillas. Y fue de pie que libre esta batalla.
¿Perdón? Aquí lo tienes; no viene está vez de simulacro, ni busca redemirte con poemas, ni busca, porque no encuentra, motivos para odiarte.
Vení que te cuento las heridas, las flores marchitas suelen dar vida a otros seres. Vení que te tengo lo lunares en un vaso de ginebra, vení que te estoy esperando desde la última luna de miel. Vení que la noche avanza y el pasado esta muriendo a fuerza de silencios. Vení que estoy sediento de tu amor, vení que ya no somos pibes. Vení que te encuentro en todas partes, vení que te está borrando el sueño. Vení que estamos despiertos en medio de esta pesadilla. Vení que el reloj se detuvo en mis manos, vení que me encierro en tu recuerdo, vení que a este poema le hacen falta tus besos. Vení que las canciones no dejan de sonar y ya me aprendí las que te prometí. Vení que te necesito y vayamos juntos a comernos el adiós. Vení que te sigo espiando por la ventana de mis soledades, vení que se hace tarde. Vení que te cuento las heridas, vení para ponerle final a esta noch...
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