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INFIERNO VIVIDO/PARAÍSO PERDIDO

INFIERNO VIVIDO/PARAÍSO PERDIDO (Cecilia A. Barahona) Extraño esa mirada de niña, esa sonrisa dulce que de amor vivía, la inocencia de un alma pura. Extraño la luz y la belleza que hubo antes de vivir. Extraño a esa niña que creció en un mundo mágico, lleno de aventuras inexplicables, de bocetos perfectos, de jardines de rosas sin espinas. Y extrañaré todo lo que fui antes de ser yo. Pero, ¿Qué podría ganar? el tiempo no se detendrá junto a la vida a recordar el mundo perfecto en el que crecí. ¿De qué serviría hacer eterna a ésa niña? Nada, solo me perdería en la profundidad de las tinieblas, con el deseo de beber el elixir de eterna juventud, con los sueños truncados, porque no podrían ser más que sueños. ¿De qué se servirá Dios al hacernos creer que todo en éste mundo es malo? ¿Será que Dios es Peter Pan...

Hoy Tampoco

La mañana amenaza con quedarse. Con borrar tu presencia en mi mente, con llevar lejos tu piel, situarla en el recuerdo. El refugio donde hallarte viene en cada noche, en sueños donde te tengo. Donde somos viento y volamos a cumplir las palabras del amor. He pensado en dejar el café, para dormir más horas y encontrarte siempre puntual, con tu alma en mi portal, con tus ojos llenos de esperanza y traerte conmigo a mi cuerpo despierto. Pero hoy tampoco logré arrancarte de mis sueños, no he logrado traerte en mis labios a la realidad, capturar tu aroma y tenerlo aquí donde te pienso de día. Hoy tampoco logré propinar un golpe de suerte a la mañana; y que tus abrazos se queden presentes en este instante, en el que mido con mis manos tanto espacio vacío en la cama.

Siempre Ha Sido Esto

Siempre ha sido esto. Andar con los ojos inundados de recuerdos. Pasear la tarde por veredas habitadas de silencios. Presumir esta alegría de alquiler. Reconocer en la oscuridad el vacío de la cama. Tejer con harapos cada mañana un saludo alivio/consuelo. Gritar a voces sordas en cada renglón, en cada ventana, en cada tarde. Inventarse para no morir. Soñar con el incienso de tu cuerpo, jadeante de sudor. Poner un beso sin destino, beso anónimo de labios. Izar la bandera de la pureza y ocultarse en su sombra. Habitar en fotografías, en poemas, en canciones, en páginas olvidadas, en la agenda del porvenir. Fumarnos las palabras y masticar las promesas, hasta vomitar los insultos. Siempre ha sido esto. Andar con los ojos inundados de recuerdos.

Si Pudiera

Si pudiera atrapar este silencio, detener la lluvia de memorias, escribir una letanía de esta angustia. Si pudiera habitar los rincones de los días, construir una casa en tus manos, regar con mis lágrimas esta noche que me hace mirarte. Si pudiera estremecer la soledad, compartir el incienso de otros besos, decir "te quiero" con argumentos nuevos. Si pudiera diluir los kilómetros, sembrar con pasos mi partida, renovar los rituales y los contratos. Si pudiera estar donde siempre quise, en la fotografía ajena, en los atardeceres a la orilla del campo, en los latidos de tu corazón. Si pudiera desearte sin temores, seguir esta marcha al compás de tu pelo libre, sin esta voz marchita y poblada de caricias prohibidas. Si pudiera cantar una canción bordada de razones, establecer mi ira en los relojes. Si pudiera atrapar este silencio, detener la lluvia de memorias, escribir una letanía de esta angustia

Suspiros de Hastío

(Cecilia A. Barahona) Inquietante tarde, tarde de lluvia y letargos. Tarde que arde con su frio poblando esta soledad inevitable. Inevitablemente prolongada, pronunciando tu nombre a oidos sordos en cada suspiro de hastio y silencio. Silencios que sin apuros me dicen que estuviste, que estas, que estarás presente y ausente deteniendo el tiempo en viejos relojs de arena. Tiempo que continuamente gasto pensándote, lejano y con las manos felices llenas de mi ausencia involuntaria...

Forasteros

Soy un forastero en estas tierras de eternas dudas y cortas certidumbres. Tal vez se encuentre en algún sitio, tal vez se oculte de mi (?) mientras no llegue seré el mismo. Un forastero que ha perdido el rumbo de sus ilusiones sueños embargados  en rincones desconocidos. ¡Todos somos forasteros! que vagamos errantes como planetas alrededor de estrellas que nunca alcanzamos. En estas tierras de amargura y soledad nadie puede sentirse habitante, a lo sumo seremos  siempre forasteros.

Lejos de Aquí

Sola estarás con tus miedos merodeando tu piel con tu pasado partido en dos. No habrá huellas en la playa. Sólo tu sonrisa como recuerdo sin argumentos. Triste estarás con tu soledad que juega a herirte a arrancarte la piel en cada beso. Sin poemas, con tus palabras perdidas en la terquedad de pobres silencios de llamarte. Lejos de aquí. Jugando con los seres que no lastiman. Esos, los que se quedaron para acompañarte.