Ir al contenido principal

Escapar

De este silencio angustioso, de estos pasos sin destino, de este letargo de años amargos e impropios. De este viaje a los cementerios, de estos dos que fueron tormenta.

Del vinagre y las canciones, de las caricias y los parques. De las noches y las camas, de los otoños y las manos; de las palabras y los rincones.

De los ceniceros obesos y las cigüeñas con prisas. De las miradas discretas y los portones con letreros "Cuidado; perro bravo".

De las cicatrices de la memoria y los deseos nocturnos. Del frío de los inviernos; de los recuerdos equivocados y las partituras fúnebres.

Escapar a toda marcha, sin besos de despedida. Sin despueses, ni regresos.

Comentarios

  1. alguna vez con lagrimas en los ojos a mi corta edad quise huir de ti huir de todos.quise correr al viento sentirme libre sin saber del tiempo escapar sin miedo estar sola, en soledad huir de tus labios de tus brazos de tu presencia en mi mente ya no puedo vivir en esta ansiedad...

    ResponderBorrar
  2. Nos queda escapar a toda marcha, sin besos de despedida. Sin despueses, ni regresos.

    ResponderBorrar
  3. Escapar quiero de esta tristeza, que ahoga mi corazón, quiero no sentir este dolor, que se me clava en mi pecho como puñales, frios como el hielo y fuertes como una piedra"

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Identidades

Desconozco la fuerza con la que me llevas al abismo, desconozco mi nombre y el pasado.  Estoy parado a mitad de la vida, queriendo saber que nuevo nombre le pondrás al recuerdo; que otra boca sabrá de mis labios, que otros ojos conocerán mis sueños, que hechizo matinal abrirá la tumba de todos mis males. Nuestra identidad ha caído en su decadencia final, y no hay botes salvavidas en este barco. El vaho de los inviernos de la década doliente se ha infiltrado en las manos, en las cicatrices, en las promesas, en las madrugadas.

El Verdadero Asesino

Aquella noche el momento había llegado. Era tarde, las posibilidades saltaron de una maqueta de planes. Los asesinos con motivos son simples principiantes. Los que matan por odio, por instintos sexuales, los que matan por negocio, por celos, por envidia; incluso aquellos hipócritas que matan en defensa propia. Son simples principiantes, hermanos menores del asesino. El verdadero asesino es aquel que lo hace por placer. Por el deseo de estrangular una vida, por la satisfacción de cumplir una fantasía, por poner en marcha un macabro juego del gato y el ratón. Los asesinos en serie son adictos. Pero su móvil siempre es el mismo. Siguen patrones de conductas criminales, son condenados por una mente insatisfecha. Están los más bajos, los que matan por saciar sus fantasías sexuales. ¡Marginales!. Sin embargo el asesino verdadero es alguien común y corriente, alguien que no se ata a un deseo o una razón para matar. Todas esas ideas ...

Ya Su Silueta Viene A Mi

Ya su silueta viene a mi, cargada de insomnios y virtudes varias. Llena de olivos en la sien, repletas las manos de caricias verdaderas. Viene y me desentona el orgullo, viene y su presencia de mujer delgada en la cintura me absorbe de golpe la humanidad. Y yo que siempre he preferido sentirme impropio en sus labios encontré mi reposo y mi identidad. Puesto a decidir entre la vida y sus ojos me vi envuelto en su pecho de ave en vuelo, sabiendo que en su noche mis días tienen sentido. Ya su silueta viene a mi, me abraza con besos y me pone una canción con sones caribeños en la mente, quizás sea delirio de primavera, quizás sea deseo a destiempo, lo cierto es que en sus brazos el invierno estalla de alegría. La veo venir y se desborda mi alma, es ella la dueña de mis versos y la que los pone a bailar de amor.